By: Makaueli...
Si estas dejaran de ser mis manos, ¿como te tocaría?
¿quien te acariciaría?, con humildad al final del día
si estas dejaran de ser mis piernas, ¿como te seguiría?
¿quien caminara tu rumbo?, paso a paso, día a día
si estos dejaran de ser mis brazos, ¿como te abrazaría?
¿quien pediría tu calor, tu latir, tu alegría?
si algún día te dejara, mi presencia te faltara
mi sonrisa a medias se ausentara
habría dejado mi cuerpo y huido en mi debilidad, mi enfermedad, mi fracaso
habría dejado de existir, habría dejado de llorar, de sufrir, de dar pasos
Si esta dejara de ser mi boca, ¿como te besaría?
¿quien te hablara?, cuando te necesite cuando ya no seas mía
si estos dejaran de ser mis ojos, ¿como te apreciaría?
¿quien te miraría libre de todo pudor?, como nunca nadie mas lo haría
Si este dejara de ser mi corazón, ¿como te amaría?
¿quien clamara tu dolor?, perdida de mi caída
si algún día no me encuentras y mi ausencia se reflejara
mi amor a medias te faltara
habría dejado de sentir dolor y huido en mi derrota, mi estupidez, y mi miedo
habría dejado de existir, habría dejado de llorar, de sufrir, de dar pasos
Si esta dejara de ser mi mente, ¿como te pensaría?
¿quien te escribiera?, cuando lo inspires, cuando ya no sonrías
si estos dejaran de ser mis sentimientos, ¿como te sentiría?
¿quien te sufriría, quien te lloraría?
si este dejara de ser mi cuerpo, ¿como tu serias mía?
¿quien te amaría?, hasta el final de los días.
si algún día te dejara, mi presencia te faltara
mi sonrisa a medias se ausentara
habría dejado mi cuerpo y huido en mi debilidad, mi enfermedad, mi fracaso
habría dejado de existir, habría dejado de llorar, de sufrir, de dar pasos.
SI ESTE DEJARA DE SER MI CUERPO.
6/13/2009 04:24:00 p. m.
Etiquetas:
Divagaciones,
Poemillas
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1 comentarios:
CÓMO SERÉ...
¿Cómo seré o
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Ángel González
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