Que de místico tiene una borrachera?, segun la real academia Española, Diccionario de la Lengua Española define místico como "(Del lat. mystĭcus). 1. adj. Que incluye misterio o razón oculta". De lo anterior podemos determinar que una borrachera es mistica por esencia, ya que nunca determinaremos la razon oculta de la misma y siempre existira un misterio que la arrope.
Asi es, por eso unas boracheras son buenas y otras apestan, recordamos las que nunca olvidaremos y olviodamos aquellas que no fueron trascendentales, los mistico de la borrachera se envuelve en su entorno.
Hace no muchos años un grupo de amigos acostumbrabamos cada mediados de octubre celebrar mediante una borrachera el aniversario de dos de ellos, esta se llevaba acabo en las inmediaciones de la nada y a orillas de un rio muy conocido en las zonas colindantes al cerro de los indigenas Cucupah que en la Ciudad de Mexicali tienen gran historia, situados en el Kilometro treinta y garra rumbo al puerto paradisiaco de San Felipe, Baja California; el Rio Hardy alberga ademas de sus inmensos moscos chupasangre al estilo helicopteros apache de la armada, una variada diversidad de peces, y habitantes norteamericanos que hicieron de las orillas de ese rio todo un vecindario con muelles y lanchas a sus orillas.
A tempranas horas de la mañana convoys altamente armados con misiles tecate y una gran diversidad de marcas, envasados y tamaños de distintas bebidas etilicas se allegaban al domicilio marcado para tal evento, el dia siempre pinto su misticismo, tanto por la diversidad de gente que lo conformaba como de los diferentes sucesos que en el intervenian.
Al caer la noche las cuerdas metalicas de las guitarras acusticas se encargaban de amenizar el ambiente y creaban una armoniosa atmosfera al sonar de las gargantas de los presentes, tambien el olor de las velas insecticidas que se encargaban de ahuyentar a los moscones hacian lo suyo, era una mezcla de olores y sabores musicales.
El muelle testigo de confesiones al ritmo de las bebidas, conformo los momentos climax de la noche, donde nos reuniamos al movimiento tenue del rio por los vientos de la noche, y aprovechabamos para dar ese toque mistico a la noche que al dia siguiente no recordariamos.
Lo peor que pudiera pasar es que la hielera llena de cervezas callera al rio a plenas 2 de la madrugada quedandonos, a media fiesta perdidos en la embriaguez, pensando en la sobriedad y en la media hora de camino a los que ibamos a regresar a Mexicali.
El rio en si nos envolvia de ese misticismo, esa tranquilidad de sus aguas y los secretos que siempre albergara de este grupo de amigos que en su embriaguez compartieron la amistad de aquellos que conocian y aquellos otros que desconician, pero que al final del dia estaban ahi.
Mi OtrO Yo!...



